

Su madre de llamaba Ioconda y las malas lenguas decían que era ligera de cascos, hecho concreto quedaba embarazada a cada rato, en una de esas camadas se encontraba este felino, era cariñoso y tierno pero cuando se enojaba era cosa seria, tenía grandes peleas por esos barrios.
Este diciembre se completaban los 9 años, eso quiere decir que llego a mi vida cuando tenía alrededor de 12 años, uff que era chico, en esa época mis aficiones eran todos los domingo ir a la cancha que se encontraba en la esquina de mi casa con mis amigos y jugar
largos partidos, la verdad recuerdos con mucha nostalgia. El pequeño nos acompaño en el cambio de casa y se acomodo bastante bien a su nuevo barrio, nuevos vecinos gatunos y talvés una que otra conquista nueva, si se me olvidaba mencionar lo parrandero que era se perdía semanas o días enteros y el muy patudo llegaba como si nada solo a pedir comida y acostarse en la estufa.Capitulo a parte merece con las visitas o amigos que venían a mi casa, se les acercaba subía y runrruneaba lo mas seguro esperando un cariño o un poco de atención.
Mi madre un caso en esta historia la llamaremos la Li, por su nombre Liliana, en un comienzo no quería tener a ningún animal ni menos gato, fueron años de convencimiento hasta que acepto, tanto es así que tenia largas conversaciones acerca de que lugar de la cama debia ocupar, “no adentro afuera, entiende afuera gato” ajajaja…
Si es verdad siento mucho que Chonchi haya muerto, de hecho recuerdo cuando llegaba del colegio era ir a saludarlo alimentarlo, le encantaba el melón, la lechuga y otras cosas bastante extravagantes.
Ayer a las 20.00hrs, dejo de estar presente físicamente este felino de bigotes blanco, ya de nueve años, con unos ojos que parecía que hablaba contigo, pero tengo millones de fotos con las cuales lo recordare, hace tiempo no estaba tan ido de aquí, ni con tantas lagrimas, o con simplemente tanta pena, la Li anda igual aunque trata de ser mas fuerte le duele de igual manera, ese compañerito siempre fiel que la acompañaba a tomar café o simplemente a leer ya no esta, ese que me calentaba las patitas y se daba mil vueltas para dormirse se fue, quienes dicen que los gatos no son fieles pues les diré que no conocieron al mió.La Li y yo lo extrañamos mucho de hecho hablamos
mucho de él, sabemos que lo quisiéramos tener ahora aunque sea para retarlo por entrar todo mojado, pero la realidad es así no esta y solo espero que este bien donde este, se que vivió feliz, que disfruto bastante, la gula era su principal disfrute. Mi coshita hermosa… me acordare siempre de tus patitas y tus nueve años conmigo y con la Li, y parare de escribir por que de todo lo que escrito los que mas están sufriendo son mis ojos que con cada recuerdo, no reaccionan y se empañan de lágrimas que son invitadas a salir rápidamente.
Chonchi… te quiero y adoro mucho donde estés…



.jpg)